El informe publicado el 11 de mayo de 2026 presenta un conjunto de datos sobre el primer trimestre del año que revela una ampliación sostenida en la adopción de ChatGPT entre consumidores. El análisis se basa en mensajes enviados por cuentas de consumo identificadas como Free, Go, Plus y Pro; deliberadamente excluye el tráfico generado por Codex y por productos dirigidos a empresas y al ámbito educativo. Esa delimitación implica que las cifras reportadas reflejan solo el uso individual de consumo y, por tanto, subestiman el empleo total de la tecnología en contextos laborales y académicos.
Los datos muestran que el patrón de adopción se está moviendo más allá de los primeros adoptantes y de los mercados más maduros. En lugar de concentrarse en unos pocos segmentos demográficos, el uso se diversificó tanto en las tareas realizadas como en el perfil de quienes usan la herramienta: se observó mayor variedad de actividades recurrentes y una distribución de usuarios más representativa de la población general. Este desplazamiento sugiere que ChatGPT empieza a consolidarse como herramienta cotidiana para una gama más amplia de actividades personales y profesionales.
En términos de género, la proporción de usuarios con nombres típicamente femeninos continuó creciendo y, en este trimestre, supera la mitad entre los casos en que fue posible inferir el género a partir del nombre. El informe remarca que el punto de paridad se alcanzó el año pasado y que la tendencia al alza se mantuvo en 2026 Q1. Respecto a la edad, los mensajes aumentaron en todos los grupos etarios analizados; aunque los usuarios menores de 35 años siguen generando la mayor parte del volumen total de mensajes, la participación de quienes tienen más de 35 años creció durante el trimestre, lo que apunta a una adopción más amplia en cohortes que antes aportaban menos volumen relativo.
La expansión geográfica se refleja en movimientos relativos por país cuando se calcula uso por habitante. Entre 2025 Q4 y 2026 Q1, los diez países que más subieron en el ranking per cápita fueron: República Dominicana (de 53 a 44, +9), Haití (91 a 82, +9), Japón (43 a 35, +8), México (60 a 54, +6), Tanzania (102 a 96, +6), Brasil (47 a 42, +5), Costa Rica (38 a 33, +5), Myanmar (99 a 94, +5), Papúa Nueva Guinea (109 a 104, +5) y Austria (15 a 11, +4). El informe subraya que estas variaciones miden desplazamientos relativos en uso per cápita y no deben interpretarse como cambios en volúmenes absolutos de mensajes.
En el ámbito profesional dentro de cuentas de consumo, la creación de materiales escritos y visuales siguió siendo la categoría dominante, aunque su participación relativa descendió ligeramente frente al crecimiento de tareas más especializadas. Entre las actividades laborales que crecieron con mayor rapidez se citan la creación de contenido, la documentación relacionada con salud y la recuperación de información; dentro de estas, el diseño visual fue la tarea laboral con el crecimiento relativo más rápido en 2026 Q1. Es decir, mientras persiste un uso generalista para generación de textos y gráficos, se incrementa el empleo en flujos de trabajo más segmentados y técnicos.
El informe también detalla limitaciones metodológicas que deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados. Muchas variables se infirieron indirectamente — por ejemplo, el género estimado a partir de nombres— y la comparación entre países se basa en rankings por mensajes per cápita. Además, la exclusión de Codex y de las ofertas empresariales y educativas significa que el panorama real en entornos laborales y académicos probablemente es más amplio; el documento advierte que el uso de Codex podría estar desplazando parte del trabajo técnico hacia agentes de codificación, un fenómeno que no queda reflejado en este conjunto de consumo.
Finalmente, los autores presentan OpenAI Signals como un esfuerzo continuo para proporcionar a investigadores y responsables de políticas datos sobre el impacto económico de la IA y ofrecen acceso a las series de uso para quien desee descargarlas y analizarlas. El informe invita a investigadores a explorar los datos de consumidor, a empresas a consultar conjuntos empresariales específicos y a suscribirse para recibir futuras actualizaciones y liberaciones de datos.
Fuentes
Respuestas (0)
Aún no hay respuestas en este tema.