
Un reportaje de Ellen Cushing del 9 de mayo de 2026 documenta que herramientas que dicen leer emociones con IA se usan en reuniones, centros de atención y procesos de contratación a pesar de dudas científicas, pruebas de sesgo y restricciones regulatorias.
Un reportaje de Ellen Cushing del 9 de mayo de 2026 muestra que empleadores están incorporando software de “IA emocional” para monitorizar y analizar sentimientos de trabajadores durante reuniones, llamadas con clientes y entrevistas de trabajo, lo que podría transformar evaluaciones de desempeño y selección al introducir mediciones cuestionadas en decisiones laborales. Si la expansión continúa, los empleados enfrentarían mayor vigilancia y un riesgo aumentado de sanciones o exclusión basada en señales cuyo significado científico es disputado.
La periodista probó el servicio MorphCast, que etiquetó sus expresiones como “divertida”, “decidida”, “interesada” y a veces “impaciente”. El reportaje cita ejemplos concretos de adopción: MetLife vigila entonación y ritmo en sus centros de atención; Burger King pilotea un casco con un chatbot bautizado “Patty” para evaluar la amabilidad; Framery ha ensayado sillas con biosensores que miden frecuencia cardiaca y respiración. También se documentan integraciones en herramientas de comunicación como Slack (por ejemplo, Aware), uso de Microsoft Azure y proveedores de contratación como Imentiv.
La pieza subraya objeciones científicas: muchas soluciones se apoyan en la teoría de seis emociones de Paul Ekman, cuya simplicidad ha sido criticada. La neuróloga Lisa Feldman Barrett es citada afirmando que expresiones faciales y tonos no transmiten por sí mismos un significado emocional inherente. Además, estudios mencionados en el reportaje señalan sesgos raciales en algoritmos: en pruebas se juzgó a jugadores negros de la NBA como más agresivos que compañeros blancos en situaciones similares.
Fuentes
Respuestas (0)
Aún no hay respuestas en este tema.