
Halliburton Landmark presentó una prueba de concepto que convierte consultas en lenguaje natural en flujos de trabajo sísmicos ejecutables para su DS365 Seismic Engine, una tarea que antes exigía la configuración manual de cerca de 100 herramientas especializadas; la iniciativa busca simplificar la puesta en marcha técnica y acelerar la interpretación del subsuelo.
El prototipo actúa como un asistente conversacional para configurar procesos de análisis sísmico y añade además una capacidad de preguntas y respuestas sobre la documentación de las herramientas Seismic Engine. Técnicamente, la solución integra Amazon Bedrock y Amazon Bedrock Knowledge Bases con modelos como Amazon Nova, almacena datos en Amazon DynamoDB y ofrece la interfaz mediante una aplicación FastAPI desplegada en AWS App Runner con streaming de consultas.
El proyecto se desarrolló en colaboración con el AWS Generative IA Innovation Center con el objetivo explícito de reducir tareas que consumen mucho tiempo y hacer las herramientas geofísicas más accesibles a equipos con distintos niveles de experiencia. Phillip Norlund (Manager of Subsurface Technologies) y Slim Bouchrara (Senior Product Owner of Subsurface R&D) atribuyeron a la colaboración mejoras en eficiencia y en la facilidad de uso de los flujos de trabajo subsuperficiales.
La evaluación del proof of concept mostró una aceleración de los flujos de trabajo de hasta un 95%. Según los responsables, la arquitectura cloud‑nativa y conversacional pretende mejorar la precisión y la productividad, reducir la dependencia de expertos para configurar procesos complejos y generar aprendizajes aplicables a otras organizaciones que quieran incorporar IA generativa en flujos técnicos similares.
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